PROS Y CONTRAS DE OPERAR CON UNA CUENTA DEMO DE TRADING: MI EXPERIENCIA.

El mundo del trading ha evolucionado muchísimo en los últimos años e incluso ha pasado a ser uno de los sectores favoritos para generar ingresos de muchas personas. Lógicamente, no todo el mundo gana dinero tan fácilmente, es más, la gran mayoría lo pierde. En este post vamos a tratar sobre las ventajas y desventajas de operar con una cuenta demo con la que poder empezar, hablaré también de mi experiencia en este mundo y de algunos consejos que te puedo dar para que no pierdas tiempo ni dinero.

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Llevo aproximadamente 6 meses operando en bolsa con una cuenta demo para practicar y aprender. Recomiendo que todo el mundo empiece de esa forma, porque es la más segura y sensata al principio cuando uno no sabe mucho. En estos 6 meses me he arruinado y también he generado una rentabilidad del 12.5%, es decir, 5000 euros de beneficio. Creo que con esto os muestro el gran contraste que existe en este mundo y lo fácil que es pasar de 0 a 100 y viceversa. Comenzaré a explicar cómo me arruiné primero.

Cuando empecé realmente no tenía ni idea de bolsa, solo había visto 3 o 4 vídeos en Youtube de algunos canales y con eso me lancé porque me parecía muy interesante todo este tema. Empecé con el broker de Plus500 porque era el que me recomendaba el autor de esos vídeos (trabajar desde casa se llama, tiene muy buenos vídeos por si queréis echarle un vistazo a su canal de Youtube), más tarde me di cuenta de que nada es por casualidad, y que si estaba recomendando ese broker era porque le daban comisión por la gente que entrase e invirtiese dinero real (las cuentas demo no cuentan). Ya lo sabéis para cuando alguien os quiera vender algún broker. En esta plataforma te dan cuando empiezas 40.000 euros para que empieces a tradear. Tradear viene de la palabra inglesa “trading” que significa operar en bolsa, especialmente con el análisis técnico y contratos por diferenciales. Voy a hacer un breve paréntesis para explicaros todos estos términos correctamente antes de seguir contando lo que me pasó.


En la bolsa hay dos tipos de análisis: el técnico y el fundamental. El fundamental consiste en analizar y estudiar los estados financieros de las empresas para determinar si su situación es buena o mala, con ayuda de algunos indicadores para decidir si inviertes en ella o no. Básicamente, se trata de ver si una acción está o no sobrevalorada determinando su valor por distintos cálculos y ciertos criterios. Esta sería una rama que, para mi gusto, se basa un poco menos en la especulación y más en la inversión pura y dura por el hecho de realizar un estudio sólido, y no basado tanto en las noticias o información. En cambio, el análisis técnico vive de la especulación, se nutre de la especulación en esencia. Este análisis consiste en observar gráficamente el activo que deseemos y de determinar o “predecir” si este va a subir o va a bajar con la ayuda de otros indicadores gráficos. Quizás este si se asemeje más a las apuestas, pero también existen muchos trucos y técnicas para gestionar el riesgo y minimizar pérdidas… No voy a profundizar mucho en eso porque es un poco denso, la verdad. Os muestro a continuación un gráfico de lo que sería el análisis técnico porque creo que es muy ilustrativo y seguramente os suene de haberlo visto en cualquier sitio, ya sea en películas, libros, revistas, etc…

Bien, ahora os voy a explicar brevemente qué son los contratos por diferenciales. Estos son unos productos financieros derivados, es decir, provienen de los productos primarios (bonos, acciones, obligaciones, etc…) como si fueran las típicas acciones, con la particularidad  de que con estos no posees realmente el activo. Con estos productos tú haces una especie de acuerdo con el broker en el que tomas una posición larga (sube el activo) o corta (baja) y él tomará la contraria en la mayoría de los casos (es decir, por norma general el broker irá en tu contra, por así decirlo, aunque hay otros que se benefician cuando tú lo haces y no existe este conflicto de intereses tan marcado, pero eso es ya otro tema). Quién tenga razón se llevará la diferencia del precio acordado en el momento del contrato.
Estos productos son muy utilizados hoy en día porque te permiten “poseer” un activo por mucho menos precio del que valen realmente. Por ejemplo, puedes comprar acciones de Procter & Gamble valoradas en 112 dólares por valor de 41,59, el equivalente del 20%. Creo que con que entiendas esto de momento es suficiente, porque puede resultar un poco confuso al principio. Con todo esto explicado, sigo contando cómo me arruiné.

Hemos dicho que empiezas con 40000 euros para hacer tus operaciones y practicar. Pues bien, cuando compras un activo, el broker nos pide una “fianza” que tomando el ejemplo anterior sería los 41,59 dólares. Esto sucede porque cómo no posees realmente el activo, tienes que darle al broker esta garantía de pago porque sino no habría negocio, operarías sin perder dinero y eso no tiene gracia, claro. Pues este concepto fue el que me mató. Empecé a comprar y a comprar y el margen de mantenimiento (esa fianza) crecía y crecía. Hasta que las operaciones se me dieron la vuelta. Como cayeron mucho, tenía que poner más dinero para que el broker no me cerrara las operaciones (porque te las cierra si vas perdiendo mucho y no metes más dinero) y yo no entendía que pasaba. Hasta que me enteré de cómo iba el tema realmente. Mencionar que cuando te arruinas y lo pierdes todo, la cuenta demo se te renueva y te meten otros 40.000 euros automáticamente.

Cuando entendí bien el concepto del margen del mantenimiento, conseguí pasar de los 40000 a los 45000 que tengo actualmente en alrededor de 2 meses aproximadamente, poco antes del coronavirus si no recuerdo mal. Dejo una foto para los más escépticos:

Ahora la gran pregunta es cómo lo hice. Esto me plantea una curiosa reflexión. Un tío que no sabía apenas nada consiguió una buena rentabilidad operando prácticamente con los índices de Estados Unidos, Alemania, un poco de materias primas (oro), Bitcoin y acciones de primera calidad (de grandes empresas con gran buena trayectoria, como Apple, Google, Facebook, etc…). La cuestión está en que antes del coronavirus y en un mercado alcista como estábamos, era solo ir a lo “fácil” y esperar. No sé si cuando volvamos a una situación más normal podría conseguir rentabilidad real siguiendo la misma estrategia, pero la verdad es que da para pensar. Ahora mismo no opero en bolsa porque tengo la mente en otras cosas y no me gusta mucho los bandazos arriba y abajo que está pegando el mercado últimamente. Alguien que sepa mucho del trading os dirá que estas son las mejores situaciones para operar, porque los que son buenos en esto de verdad viven de la volatilidad del mercado. Sin embargo, para alguien que no sabe mucho es mejor esperar sentado a que las aguas se calmen. Al menos esa es mi opinión.

Operar con contratos por diferenciales tiene sus pros y sus contras respecto de hacerlo con los activos “reales”, por así decirlo, pero es más accesible para personas que no poseen un gran capital. En estas cuentas, con apenas 100 euros puedes empezar a operar, sin embargo, ahí está la trampa. ¿Por qué creéis que estas cuentas demo dan tanto dinero al empezar? ¿Pensáis que es más fácil operar con poco o con mucho dinero? Efectivamente, es mucho más fácil operar con capitales grandes que con pequeños, especialmente con estos productos, dado que el margen de mantenimiento que puedes tener con un capital mayor será más amplio y te permitirá más flexibilidad y mejor gestión del riesgo a la hora de operar. No es lo mismo tener 100 euros y perder 10 que tener 40000 y tener 4000. El primero te dejará mucho más lastrado. Además, con un capital tan pequeño nada más que compres un par de acciones ya tienes el margen de mantenimiento cubierto con todo tu presupuesto, lo que provocará que toda tu cartera esté limitada a esas 3 o 4 acciones. Imagínate que pasaría si tienes un poco de mala suerte. Puede que no se entienda bien al principio, pero si empiezas a operar lo entenderás pronto.

A continuación, quiero hacer una recapitulación de los pros y contras de operar con una cuenta demo respecto a una real en base a todo lo que ya hemos expuesto:

  • Mayor seguridad, pero falta de realidad. Cuando uno invierte con dinero real entra en juego el factor psicológico, que es realmente determinante en ciertas ocasiones y para determinadas personalidades. Vivir al margen de este componente tan fundamental en el mundo del trading puede ser muy perjudicial.
  • Ayuda a conocer los indicadores básicos y a desenvolverte con la plataforma sin riesgos. No estarás limitado y podrás probar todas las estrategias e ideas que se te ocurran sin problema.
  • Retrasa el verdadero aprendizaje. Con esto me refiero a que cuando uno pierde dinero real se centra mucho más en estudiar las causas de su fracaso e intenta hacerlo mucho mejor. Con dinero ficticio de una cuenta demo quizás esto no nos importe tanto porque no nos “duele”.

Por último, me gustaría recomendarte encarecidamente que no inviertas en bolsa a menos que sea con un dinero que puedas permitirte perder, además de tener un mínimo de conocimiento sobre el tema. Mientras tanto, creáte una cuenta demo y práctica si quieres, pero hace falta estar muy preparado técnica y psicológicamente en este mundo, la verdad. Así qué si estás interesado en aprender más de todo este mundo, permanece atento al blog porque en los próximos meses van a venir cosas muy chulas. Sin más, hasta el próximo post.

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